Tendencias del consumo de energía

Tendencias del consumo de energía

Por:Adrián Rojas

En la actualidad la energía es consid- erada un factor fundamental y deter- minante en el desarrollo económico de un estado y en la calidad de vida de su sociedad dependiendo del acceso que se tenga a la misma. Prueba de esto es el hecho de que, en el marco de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) resultantes, se reconoció que la energía es una parte esencial del programa de desarrollo sostenible del sistema internacional, por lo que figura en el ODS 7 de la Agenda 2030, siendo la eficiencia energética el eje conductual del objetivo, teniendo como pilares estratégicos el uso de energías renovables y los medios de implementación.

Estructura del consumo nacional de energía
El consumo de energía en México está direct- amente relacionado con la fluctuación de la economía nacional y la demanda creciente de servicios energéticos requeridos por la industria y sociedad mexicanas, el consumo de energía refleja el desarrollo de una sociedad, así como las pautas de uso de ésta. Como se puede observar en el gráfico 1, “En años recientes la brecha de crecimiento entre el consuma nacional de energía y la actividad económica se fue cerrando, ya que el consumo de energía se estabilizó pese a que la población continuó en aumento”.

Una forma de analizar la estructura del consumo nacional de energía es a partir de las fuentes de energía utilizadas en el país para satisfacer las necesidades energéticas, es así que como “(…) en los últimos 25 años prácticamente el 85% del consumo nacional ha dependido del petróleo, gas natural y sus respectivos derivados”, se puede argumentar que México sigue siendo un país altamente dependiente de hidrocarburos. Lo anterior aún cuando en los últimos años se ha presentado un auge de las energías renovables, ya que México ha desarrollado infraestructura para aprovechar fuentes como la geoenergía, hidroenergía, bagazo de caña, energía eólica, energía solar y biogás; sin embargo, el consumo nacional de estas alternativas energéticas viene a menos.

Prueba de lo anterior es que “Aún con la caída de la producción petrolera nacional, la depen- dencia de energías de origen fósil continuó incrementándose en el consumo nacional de energía, ya que el carbón y el coque de carbón aumentaron su participación en el total nacional de 2,8% a 6,2% entre 1990 y 2015”. Asimismo, como se expone en el Informe Nacional de Monitoreo de la Eficiencia Energética de México 2018, incrementó la demanda de energía de todos los sectores del consumo energético final en los últimos 25 años, el sector transporte incrementó 85,2%; industria 44,8%; residencial 17,7%; comercial-servicios 99.3%; y agropecuario 93,5%; siendo el sector transporte el más importante en la demanda de consumo energético final, promediando una participación de 43.6% del consumo energético final en los últimos 25 años.

Con lo que a energía eléctrica se refiere, es menester mencionar que se presentó un cambio en la matriz energética del consumo nacional, pues “(…) se desplazó el diésel por la electricidad como la segunda fuente más importante del consumo energético durante el periodo 2000-2015”. Este fenómeno se presentó debido a que en los últimos 15 años incrementó la participación del sector comercial-servicios en el sistema económico nacional, hecho provocado por la tercerización de la economía, así como por el protagonismo de las tecnologías en procesos industriales que utilizan más electricidad y resultan ser más eficientes, en gran medida por la reducción de costos de producción. Finalmente, con base en análisis realizado por el Informe referido en líneas anteriores, resulta pertinente que a continuación se enuncien los cambios observados en la estructura del consumo energético final:

  • En el caso del sector transporte, la distribución de energéticos no presentó mayores cambios, salvo la aparición del gas natural comprimido (GNC), el cual comenzó a utilizarse en vehículos privados y de pasajeros, principalmente
  • El gas natural y la electricidad se hicieron predominantes en el sector industrial, también surgieron alternativas energéticas como el coque de petróleo y el carbón, desplazando entre los cuatro tipos de energía el uso del combustóleo en los subsectores industriales
  • Con relación a los sectores residencial y comercial-servicios, se presentaron cambios en el uso de los energéticos en los últimos 15 años, pues la electricidad se convirtió en el segundo energético más utilizado después del gas LP. Con base en los puntos enunciados se puede decir que la fluctuación positiva en el sector energético eléctrico ha sido propiciada, principalmente, por los sectores industrial, comer- cial-servicios y residencial.

A manera de conclusión, partiendo de la premisa en el que el sector energético ha ido creciendo, se puede decir que se ha mantenido un ritmo de desarrollo a pequeños pasos constantes en México, fenómeno en el que tanto la eficiencia energética como la transición hacia la utilización de alternativas energéticas limpias y respetuosas con el medio ambiente han ido cambiando la matriz energética nacional. Esta situación, a manera de argumento prospectivo con base en lo mencionado en líneas anteriores, incrementará porcentualmente en los próximos años.

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