¿Se puede vivir Zero Waste?

¿Se puede vivir Zero Waste?

Por:Samantha Kerbaje

El plástico está con nosotros desde hace 60 años aproximadamente, y ha permeado todos los ámbitos de nuestra vida: alimento, ropa, infraestructura. Sólo fíjate cuántas cosas de plástico te rodean en este momento: el celular, la computadora, la mesa, la silla, etc.

Se estima que hasta la fecha se han producido 8,300 millones de toneladas de plástico virgen, y hasta el año 2015 se han generado 6,300 millones de toneladas de residuos plásticos, los cuales, la mayoría, van a parar a los distintos océanos (10 millones de toneladas) haciendo un enorme daño en la fauna y flora marina. Cada minuto el equivalente de un camión de basura de plástico se vierte a los océanos. Cinco billones de partículas de plástico flotan en la superficie marina, siendo la gran mayoría micropartícu- las de plástico, o microplásticos, ragmentos de plástico con un diámetro inferior a los 5 milímetros que son ingeridos por la fauna marina.

“Hay suficientes restos de plástico en el mundo para cubrir un país entero del tamaño de Argentina” – Roland Geyer, de la Universidad de California en Santa Bárbara (EE.UU.) China es líder como productor de plástico y es el que peor administra los desechos de este material, sin embargo Japón, siendo el que más consume plástico de su vecina China, tiene una tasa de reciclaje es del 77%.

El plástico fue hecho para durar y muchos de los productos que compramos, sobre todo a nivel de alimentación, tienen un tiempo de uso muy corto: botellas de bebidas, popotes, bandejas de poliestireno, y todos los productos desechables como platos, cubiertos y vasos. Sólo un 9% de todos los desechos plásticos son reciclados.

Hay algunos científicos que han descubierto una especie de bacterias que tienen la habilidad para descomponer el plástico haciéndolo inocuo, sin embargo, la cantidad de plástico es tan elevada que se haría difícil eliminarlo sólo con la acción de las bacterias.

Hacer plásticos biodegradables sería otra opción, pero éstos se degradan a partir de los 50°C, aspecto que no se puede encontrar en el océano; además, por ser más pesados que el plástico convencional, se irían al fondo y no estarían expuestos a los rayos ultravioletas necesarios para su degradación.

Entonces, ¿qué podemos hacer? Lo que está a nuestro alcance como ciudadanos: Consumir menos plástico: menos bolsas plásticas y usar vidrio para almacenar.

Reciclar/reusar: 5 botellas PET pueden usarse para fabricar una camiseta, los vasos usados de plástico pueden servir para construir botes de basura o bancos de parque. Llevar tu propio vaso o botella cuando vas a algún evento (refill).

Comprar alimentos a granel o productos libres de empaque. Por ejemplo barras de shampoo y jabón. Exigir normas y leyes que protejan al ambiente. En México hay varios movimientos Zero Waste que buscan promover este estilo de vida. Incluso en la CDMX hay tiendas con productos ecológicos que incitan un consumo más consciente y hacen envío a toda la República.

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