¿Qué tanto azul nos queda?

Por: Samantha Kerbaje Petrella

La denominación Planeta Azul viene dada porque aproximadamente el 70% de la masa terrestre está cubierta de agua; a su vez, este porcentaje comprende al menos un 95% de agua salada y como máximo, un 4% de agua dulce.

De ese 4% de agua dulce presente en el planeta, alrededor de 69% se encuentra en los polos como agua congelada, aproximadamente el 30% corresponde al agua subterránea y no mayor al 1% se encuentra el agua en ríos y lagos. Por lo tanto, es falsa esa percepción que vivimos en un planeta donde sobra el agua –sobretodo potable o apto para el consumo- .

El agua dulce es un recurso imprescindible para la vida y el desarrollo socioeconómico de cualquier sociedad, pero actualmente se ha convertido en un recurso escaso tanto por la contaminación de las aguas como por el poco acceso para algunas sociedades.

La Organización de las Naciones Unidas proporciona algunas cifras:

  • La escasez de agua afecta a cuatro de cada 10 personas (OMS).
  • 2,1 billones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable (OMS/UNICEF 2017).
  • El 80% de las aguas residuales retornan al ecosistema sin ser tratadas (UNESCO, 2017).
  • La agricultura representa el 70% de la extracción mundial de agua (FAO).

Acciones como lavar el coche y pisos exteriores con manguera, abrir la ducha y esperar a que caliente el agua o lavarse los dientes con el grifo abierto, son más comunes de lo que pensamos y no contribuyen en nada a la preservación del vital líquido. Entonces, ¿qué aporte podemos dar para no desperdiciar agua?

  • Diseñar sistemas de recolección de agua de lluvia –pueden ser hasta simples recipientes- que sirvan para hidratar las plantas que tengamos en casa, hacer limpieza de los pisos o ventanas, lavar el coche o la ropa.
  • Lava frutas y verduras en un recipiente lleno de agua y no bajo el grifo abierto. Reúsa esa agua para regar plantas o para limpiar el piso.
  • No dejes el agua corriendo mientras enjabonas los trastes.
  • Revisa que no tengas fugas en tuberías o que los grifos cierren bien.
  • Usa productos de limpieza biodegradables y no tóxicos.

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